miércoles, 29 de noviembre de 2017

Guía de cómo preparar las mejores gorditas de maíz

No hay nada en esta vida que me encante más que comer. He sorprendido en varias ocasiones a mi novio observándome mientras como "es que tú realmente amas la comida, cuando comes eres feliz" me dice.




Cuando me enteré de unas cocineras tradicionales que preparaban las mejores gorditas de todo el Estado de Guanajuato no pude evitar sentir ganas incontrolables de conocerlas y probar su platillo típico. Para ello me adentré en el Mercado Morelos en la ciudad de Celaya. Este Mercado se encuentra a una cuadra del Jardín Principal y su fachada es hermosa, te hace recordar a las iglesias de los pueblos antiguos. 

Al caminar en los angostos pasillos llenos de gente, se mezclaban los olores de las hierbas, la comida, las flores, las especias que me acompañaron por todo el recorrido trayendo a mi mente recuerdos con cada olor distinto.




Al fin llegué al pequeño local de las cocineras "Las Marianas", y no es que hubiera muchas personas con el mismo nombre trabajando ahí, sino que en México el hermano mayor tiene la fortuna de "darle el nombre" en plural a su grupo de hermanos. Es así que tres hermanas: Mariana, Nancy y Karla me recibieron con una sonrisa.

Su vestuario al igual que su actitud era especial, las tres vestían el traje típico de la ciudad: una falda roja con figuras bordadas en color negro, un fondo blanco deshilado, una camisa blanca con bordado de diferentes colores y un hermoso mandil con espacios bordados en hilo.




Las gorditas que ellas preparan se llaman "Gorditas de Tierras Negras" y no, no es que el platillo contenga algún tipo de tierra o polvo mágico, es que la receta, según dicen en los barrios antiguos de la ciudad, surgió gracias a la Virgen de Guadalupe quien asistió a la celebración por el regreso de su imagen bendita al Templo del Barrio de Tierras Negras.



Para elaborar estas delicias celayenses se requiere:

- Masa de maíz quebrado. Este ingrediente es recolectado todas las mañanas por "Las Marianas" para asegurar que la masa esté fresca.
- Queso de cabra. En la región la elaboración de quesos derivados de este mamífero son muy populares, además de deliciosos.
- Chile guajillo, un chile que no aporta picor pero si mucho sabor y el color típico de este platillo.

Se elaboran pequeñas bolitas de masa de maíz quebrado (mas o menos del tamaño de un puño cerrado) a las cuales se les hace un agujero al centro dentro del cual se coloca la mezcla de queso con chile. Se cierra nuevamente la gordita y se aplasta utilizando las palmas de las manos.

Esto suena muy sencillo, sin embargo es muy complicado, ya que el queso húmedo debilita la pared de la masa y esto hace que se rompa fácilmente la bolita dejando al descubierto el queso. Otra complicación es la forma, las gorditas deben ser redondas pero la falta de un aparato especial para ello hace que la gente normal como yo realicemos gorditas en formas nunca antes vistas.

Una vez realizada la gordita, o el intento de gordita, esta se coloca a fuego medio en un comal por siete minutos de cada lado hasta que la masa se cocina completamente.


Originalmente las gorditas se comían solas, acompañadas únicamente de atole de cajeta, actualmente la gordita se abre en dos y se rellena de guisados deliciosos (picadillo, tinga de pollo, guacamole, nopales, etc.)



Veredicto final: las Gorditas de Tierras Negras tienen un cinco en la escala de Martha (la escala va del uno al cinco). El sabor es delicioso, el proceso es sencillo pero entretenido y la actitud de "Las Marianas" es espectacular.

Las pueden encontrar en el Mercado Morelos de Celaya, Guanajuato de lunes a sábado de 8 am a 4 pm.

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miércoles, 22 de noviembre de 2017

5 cosas que debes saber antes de hacer rapel por primera vez

Era una mañana como cualquier otra, amanecimos en un hermoso hotel dentro de la ciudad. 

La recomendación de la noche anterior fue "No desayunen pesado, mañana tendremos mucha actividad y necesitan sentirse ligeros y cómodos"; por lo cual desayune un café para despertar por completo, una pieza de mi pan favorito y un jugo de naranja. Antes de salir tome una manzana y la coloque en mi mochila.

El camino del hotel a la comunidad de Capulines en Celaya fue largo pero entretenido. A los costados del transporte se podía ver el bello paisaje matutino, aquel que está decorado por las gotas del rocío de la mañana, aquel pintado por el amanecer. Los verdes campos rodeaban la carretera que cruzaba entre cerros llenos de vegetación y era común encontrar animales caminando a mitad de carretera seguidos por sus cuidadores.

Al llegar al punto de reunión fuimos recibidos por el propietario "Nacho" quien hizo que nuestros nervios se fueran al ponernos a jugar un entretenido juego de tiro al blanco. Como apaches tomamos el arco y las flechas y nos dispusimos a competir para ver quien le atinaba al blanco, o en nuestro caso, quien tiraba lo más cerca posible. 

Las reglas del rapel eran claras, seguir las instrucciones del guía y mantener la calma. La teoría parecía sencilla: colocarse un arnés y con ayuda de una cuerda y tu peso ir descendiendo lentamente. Después de  recibir las últimas recomendaciones, caminamos por un camino silvestre lleno de piedras, de flora y fauna local, y uno que otro desecho animal. Había que caminar con cuidado para no pisar una espina o chocar de frente con una telaraña.



Sin darnos cuenta el camino terminó enfrente de nosotros y nos encontramos en una enorme roca a 22 metros de altura. Nacho y su ayudante colocaron entonces todo el equipo y comenzaron a entregarnos cada uno nuestro equipo de seguridad. Mientras abrochaba el casco o me colocaba el arnés sentía como mis manos se inundaban de sudor, mi pulso se aceleraba y la realidad de estar tan alto comenzaba a llegarme de golpe.



El primer paso fue el más difícil, caminar de espaldas hacia el vacío mientras miraba de frente al resto de mis compañeros aterrados me llenó los ojos de lágrimas. No quería llorar o al menos no quería que los demás supieran que me moría de miedo. Luego de una última súplica al instructor y un largo suspiro me "senté" en la nada y lentamente comencé a bajar un pie tras otro roca por roca. Al principio sentía que mis botas de suela lisa no tendrían el suficiente agarre, por fortuna el camino hacia abajo era rocoso.



Al descender me di cuenta que no era tan complicado como parecía y en un punto, en el cual me sentí segura, me atreví a mirar hacia abajo. La vista era preciosa. En ese momento entendí que lo que me aterraba no era lo que estaba haciendo sino la idea de lo alto que estaba.




Al llegar al piso mis piernas temblaban, en parte por la fuerza necesaria para sostener mi propio peso y en parte por la adrenalina que poco a poco se iba esfumando. Recordé que tenía la manzana en mi mochila y ello me ayudo a recuperar un poco de energía.




Y entonces recuerdo haber pensando en lo feliz que hubiera estado si alguien me hubiera dado algunos tips para mi primera experiencia haciendo rapel, por eso te dejo 5 cosas que debes saber antes de hacer rapel por primera vez.

1.- Lleva zapatos apropiados con una suela no tan lisa, recuerda que deben ser cómodos ya que para descender de un lugar alto primero debes llegar a ese lugar.
2.- Lleva una mochila lo suficientemente amplia y cómoda como para poder llevar: agua, un aperitivo, papel de baño y si sudas mucho un cambio de playera.
3.- Procura utilizar protector solar y repelente contra insectos ya que en medio del cerro te encontrarás con todo tipo de naturaleza.
4.- Utiliza ropa cómoda pero resistente como: pantalón de mezclilla y sudadera ligera o playera de manga larga. Esto te ayudará a evitar que sufras raspones o cortadas en caso de chocar con algo.
5.- Desayuna ligero pero suficiente. El rapel es una actividad que requiere bastante tiempo, especialmente si lo haces en grupo y podría demorar muchas horas desde tu desayuno hasta tu comida.

Estos tips son de mi experiencia personal como un ser humano no especialista en esta actividad. Atrévete y vence tus miedos.



Les dejo los datos del lugar donde realice mi actividad en la ciudad de Celaya ubicada a 40 minutos de San Miguel de Allende, 30 minutos de Querétaro y 1.30 horas de Guanajuato capital.

Eco Aventura Capulines
Juárez S/N en la comunidad de Capulines, Celaya, Guanajuato
Tel. (461) 1096055
Facebook: Eco - Aventura Capulines

miércoles, 15 de noviembre de 2017

El fuego, guía de las animas

Participante del Desfile de Calaveras vivientes "Novia Catrina"
En Celaya el día de muertos se vive 2 veces,  apenas comienza Noviembre y  los desfiles de catrinas, la feria del alfeñique, la muestra de altares ofrenda que llena de colores el Centro Histórico, el aroma a copal, a pan de muerto, a flores llena de olores toda la ciudad que permanece en aparente calma. 

Dentro de los hogares cientos de manos confeccionan los vestuarios que portaran aquellos valientes en el desfile de las luminarias, el evento que hace qu en Celaya  las animas decidan alargar su estancia en el mundo de los vivos para caminar a través de una línea imaginaria iluminada de fuego.

El templo de San Antonio, parte medular de esta tradición, cuenta con su propio camposanto y ademas es el  espacio que resguarda  la imagen de las Ánimas, símbolo principal de esta celebración,   un cuadro pintado al oleo que representa al Arcángel San Miguel, con San Francisco y San Antonio de Padua ayudando a las almas de los pecadores mientras se encuentran expiando sus pecados en el purgatorio. 

Un grupo de voluntarios dedican día y noche, hambre y sudor para decorar el altar que año con año es adornado con flores de papel, fruta y un camino de veladoras, altar que, al llegar la noche, repica sus campanas en honor a las almas de los que ya no están físicamente con nosotros, a las almas de aquellos que esa noche regresan para caminar por los caminos de su Celaya querida.

Altar a las Animas, Equipo cultural San Antonio 2017
Entrega del Parande (Ofrenda) a las animas, en la entrada principal del Templo de San Antonio


El fuego, místico elemento que alumbra y da calor, forma parte importante de este festejo, llena de vida las calles, reúne a conocidos y familiares quienes comparten con los visitantes anécdotas y recuerdos propias de los barrios y calles que circundan la zona.

- ...a veces se escucha el grito de la llorona... - aseguran algunos, otros juran que el mismo charro negro ha cabalgado por la zona, varias historias se tejen y se mezclan esa noche en la que los vivos y los muertos vuelven a coincidir.

Fogatas que iluminan el camino de las animas

Participante del Desfile de Calaveras vivientes categoria "Prehispanico"
Según se relata, tras el cierre de los camposantos por las leyes de reforma, es necesario trasladar las osamentas y comenzar las inhumaciones en el nuevo espacio municipal, el traslado se realizó por la noche, y como aún no se contaba con luz eléctrica por la zona, algunos vecinos comenzaron a prender lumbradas (fogatas) a las afueras de sus casas, para guiar el camino de las animas.  




La tradición del encendido de las fogatas, estuvo a punto de ser olvidada, y no fue hasta que voluntarios de Casa de Cultura de Celaya generaron el desfile de Calaveras vivientes, que invita a las personas a caracterizarse como la famosa Catrina o personajes de la historia así como usanzas, oficios y cualquier tema que la imaginación de los participantes genere.

Participante del desfile de calaveras vivientes categoria: "Oficios y usanzas"


Este año se realizó el 9º concurso de calaveras vivientes y se conmemoró  el 127 aniversario de la inauguración del Panteón Norte que permaneció abierto hasta el amanecer del lunes cuando la ciudad poco a poco se ilumina despertando entre una nube de humo y cenizas, llenando de tranquilidad el alma de aquellos que saben que sus seres queridos descansan nuevamente en paz al menos por un año más.



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miércoles, 8 de noviembre de 2017

Telar de cintura, telar de corazón


Viajar no significa  desplazarse de un lado a otro tratando de huir de la monotonía de permanecer en la misma rutina día tras día; viajar significa encontrarse en un lugar determinado para ahí descubrir  un "yo diferente" sumergido en las experiencias que este espacio tiene preparado para quienes lo visiten.

Es entonces que comienzo con mi primer relato en un lugar muy conocido para mí, y es que este es el lugar en el que he vivido los últimos quince años de mi vida, una pequeña ciudad en la que la vida comienza desde temprano a adoptar el ritmo de vida de los casi quinientos mil habitantes con los que cuenta.

Entro en un edificio notablemente antiguo, lo sé porque sus colores no son los mismos a lo largo y ancho de sus enormes muros, la cantera se nota llena de remaches en algunos puntos. La temperatura se siente diferente, como si fueran dos espacios independientes, aislados el uno del otro. 

A lo lejos distingo una paleta de llamativos colores al fondo mezclados para crear lo que podría llamar arte en movimiento; y es que lo primero que llamo mi atención fue la persona utilizando esos colores: Jinna. 


Jinna es todo un personaje, y lo digo en el mejor sentido de la palabra, pues cada frase que emana de su boca viaja a través del viento y se transforma en una sonrisa en el rostro de todos los que tenemos la dicha de conocerla. 

Jinna no sólo habla español, también domina el lenguaje del humor negro mexicano, pero de aquel humor dicho con simpatía, de aquel que lejos de ofender, causa gracia, que te hace sentir como en casa. 

La mesa estaba puesta justo a mitad del emblemático lugar y es que no sólo conoceríamos a Jinna, sino que seríamos sus alumnos de telar de cintura, una técnica artesanal de creación de piezas textiles muy popular en el Estado de Guanajuato y que Jinna replica en la ciudad de Celaya.

Al ver a Jinna manipular con tanta gracia y tanta delicadeza como sus manos llenas de callos le permitían el telar amarrado a la parte baja de su espalda, no pude evitar pensar en mi abuela y en todas las mujeres que en años pasados tenían la capacidad de transformar algo tan básico como el hilo o la tela en piezas dignas de presumirse, y me pregunté ¿en qué momento dejamos de preferir lo artesanal por lo industrial? ¿cuándo se volvió más bello un suéter con una marca enorme al frente que un reboso tejido a mano?

En el taller de Jinna no sólo aprendí a elaborar una muñeca de trapo, también entendí el verdadero valor de las piezas artesanales, comprendí que en cada pieza hecha a mano que adquirimos no sólo compramos el producto sino que nos llevamos a casa el tiempo, el cariño, el esfuerzo y un pedacito del alma de quien elabora esa pieza.


Mi admiración y reconocimiento van para esta artesana, mexicana y orgullosamente celayense. 


Bienvenido


Te doy la más cordial bienvenida a este blog, un medio a través del cual compartiremos experiencias de viaje tú y yo. 

Viajar es el mejor regalo que podemos darnos, nos enriquece el corazón, nos llena el alma, nos hace encontrarnos con aspectos de nosotros mismos que desconocíamos, saca de nosotros el lado feroz, el "yo sobreviviente".

Por este medio vamos a convertirnos en compañeros de viaje, en confidentes de aventuras, en creadores de nuevos planes.

Bienvenido, este blog es para ti.